En primer lugar, cabe distinguir entre lo que llamaremos democracia social y la democracia formal o política. La primera proviene de una idea de moralidad o justicia, y consiste en la aspiración a la igualdad civil y social de los individuos de una comunidad. Es la idea tradicionalmente reivindicada por las ideologías progresistas o de izquierdas. Recibe también el nombre de democracia horizontal. La segunda es una forma concreta de gobierno, y podemos definirla como la garantía institucional de la libertad política. Es lo que se denomina también democracia vertical.
Para que exista una democracia política, son necesarias unas condiciones básicas:
i) Separación de facto de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial
ii) Representatividad, por medio de las leyes electorales, de la sociedad civil
Si falta alguna de las condiciones, el gobierno no es democrático.